|
domingo, 07 de mayo de 2006 |
|
¡Ay qué pelele..., qué pelele..., mea la cama, y dice que llueve...! Dicen que fuera fulano; otros, que fue perantano, de la Rúa en un rincón... Mas nadie pudo saber qué sombre, al oscurecer, al huerfano aquel mató... Villalón de San Miguel y la Virgen del Rosario..., San Juan Bautista, San Pedro..., piedras y rezo hermanados, que hasta la nube escondida alzan la estrofa del salmo...
San Antón, cuando era mozo, a San Roque pegó un palo..., y el perrillo de San Roque le mordió al cochino el rabo... San Pedro, como era calvo, le picaban los mosquitos; y su madre le decía: ¡ponte la gorra, Perico...!
|